1

Mi declaración de intenciones de esta Navidad

La Navidad ya está aquí, la sientes, la escuchas, la ves, la hueles, la vives.  Es inevitable, la ves en las vitrinas de los locales comerciales llenos de adornos, las luces en la ciudad que te avisa que ya está aquí, se manifiesta de mil maneras en un mes, y a veces desde antes, según decida el comercio y el consumismo. La escuchas en forma de canciones en las emisoras, en los villancicos de las novenas, la vives con el sol radiante, la brisa fresca, el frío latente. La sientes con el trancón en la calle, la gente con sus compras, el gentío del centro comercial. La hueles con las hayacas, el chocolate caliente, las natillas, los buñuelos, ¿Pero realmente haces un stop y vives la Navidad? ¿Realmente vives la vida en modo:slow esta época del año?

En mi casa la navidad era especial, esperábamos con ansias el momento sacar árbol, arma árbol, decora árbol, hasta que un día mí mamá creyó que crecimos lo suficiente como para matarla (como le digo yo siempre burlándome) y se dejó de poner el árbol, las luces y hacer la novena. Pero como eso no se olvida, hace un año que decidí que la Navidad la quería en mi casa y que nadie se interpusiera en nuestro camino. Comencé comprando un gran árbol, un pequeño pesebre y así mi casa se va llenando de la magia de la Navidad poco a poco.

Desde que me casé, le he cogido especial cariño, y deseo transmitirle a mi hija ese sentimiento. Que sea el inicio de una verdadera tradición y de un anhelo inigualable.

He aquí mi declaración de intenciones navideña.

Carro de Navidad Sigue leyendo

Anuncios